Salmos 31 – ¿Cómo Se Construye La Confianza?

En ti, oh Jehová, he confiado… Salmo 31:1.

No hablamos de la confianza como quien anda crédulo que todo saldrá bien si no ha hecho lo correcto para avanzar. Ni tampoco de la impunidad con la que algunos desean vivir, creyendo que su cosecha será distinta a su siembra. Se trata de andar en seguridad de que la integridad de lo que se hace respalda lo que viene.

CUANDO DIOS NOS GUARDA DE LA CONFUSIÓN. El ruido social aturde a cualquiera. La gente se confunde fácilmente por la ola de rumores que se esparcen en el horizonte. Dios es el único que puede guardarnos con seguridad y ampararnos de la hora que viene.

CUANDO DIOS NOS OYE Y LIBRA. Ser escuchados es una de las necesidades más apremiantes del ser humano y ser librados también. Dios pone bases firmes como una roca y un castillo bien amurallado de manera que sea impenetrable para el enemigo. Luego pone los recursos que están en su nombre, los cuales son inagotables, porque por el poder de la Palabra sigue creando cosas nuevas en favor de los que le aman. No olvidemos: Lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Él nos libra de la red que tendieron los cazadores y luego viene el trofeo de la mejor pesca en nuestro favor. El exhibe lo mejor para nosotros y la adversidad se queda paralitica en medio de su trama.

CUANDO NOS ENCOMENDAMOS A DIOS. El camino de la redención es difícil, conlleva sufrimiento y dolor. Jesús pagó todo el precio del rescate, solo necesitamos encomendarnos a él. ¿seremos lo suficientemente humildes para cederle el trono de nuestra vida? ¿aceptaremos su dirección en el sentido que él quiera darle? ¿recibiremos lo difícil y lo fácil viniendo de él? Encomiéndese a él para que sea redimido en verdad, no viva en las falsas promesas e ilusiones de los mesías humanos que no tienen sustancia con que sostener lo que dicen.

CUANDO CUIDAMOS NUESTRAS RELACIONES. Buenas relaciones divinas, producen buenas relaciones humanas. Es decir, estar bien con Dios nos sacara siempre adelante, aunque algunos se opongan, el Señor conoce los que son suyos. Aborrezca las ilusiones. No viva virtualmente, sea veraz. Espere en el Señor. Disfrute su misericordia. Salga de su aflicción. Deje de cantar: que triste fue decirnos adiós. Recupere sus fuerzas, sane sus relaciones. Restaure su cuerpo. Olvide el olvido y recuerde el recuerdo. No se estacione en el oprobio. No huya de su realidad. Levántese de su caída. Deje el delirio de persecución y aplíquese a hacer lo que se necesita ahora mismo.

CUANDO RESPLANDECE SOBRE NUESTRO ROSTRO SU GLORIA. Dios habla verdad acerca de nosotros. Su bondad es grande y sus planes son maravillosos. Deje que la luz de su poder le ilumine totalmente. Será exhibido con transparencia, pero cuando el Señor culmine su obra, se podrá presentar en su presencia sin nada de qué avergonzarse. Algunos viven en oculto aquí, pero allá nada podrán ocultar. Diría mi amigo Nacho cuando le ofrecían lugar en la primera fila, aquí puedo estar en la última, donde quiero la primera fila es allá, cuando llegue a su presencia.

CUANDO ENTRAMOS EN SU SECRETO. El asunto es entender el precepto del misterio. Nosotros somos administradores de sus misterios. San Pedro dice que la escritura noes de interpretación privada y es verdad, pero hay que saber interpretarlas. Allí está el secreto. No solo oír su voz, sino entender exactamente a donde nos lleva. Primero, nos esconde de las conspiraciones en nuestra contra, las cuales existen. Luego nos pone en su tabernáculo a salvo de las lenguas viperinas. Acto seguido bendecimos sus decisiones cuando entramos en la ciudad fortificada de su presencia. Nos esconde de la mirada de otros, es decir: nos ven, pero no nos miran. Nos muestra su amor y fidelidad. Ya para entonces no hay rastro de nuestros perseguidores. Esfuércese, espere y aliéntese en él.

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